Oportunidades para la Argentina en la cadena de valor de la Inteligencia Artificial

La inteligencia artificial (IA) es una tecnología transversal con la capacidad de aumentar la productividad y la innovación en diversos sectores. Su relevancia para el desarrollo del país es sostenida por todo el arco político y referentes técnicos. Sin embargo, hasta ahora esto no logró traducirse en una estrategia integral con iniciativas que impulsen más que la adopción, el desarrollo y la innovación. Argentina tiene potencial para insertarse en los eslabones más complejos de la cadena de valor de la IA. Pero eso depende de pasar del dicho al hecho.

Nuestra propuesta de esquema de cadena de valor de la IA

Hablar de una cadena de valor de la IA involucra entender un sistema completo.

El punto de partida de ese sistema son las cuatro condiciones necesarias para que se desarrolle la IA:

  • I+D: el crecimiento de un sistema científico local es crucial para que un país se inserte en los eslabones más sofisticados de la cadena de valor de la IA, ya que aportan los desarrollos y conocimientos de frontera que esos eslabones requieren. 
  • Recursos humanos: disponer de trabajadores calificados que estén formados para el entendimiento y la aplicación de modelos de IA. También implica contar con una sociedad civil informada y que comprenda las capacidades, limitaciones y el impacto que puede tener la IA en nuestras decisiones y en la sociedad.
  • Datos: para entrenar y desarrollar modelos de IA también resulta crucial el acceso a conjuntos de datos grandes, diversos, representativos y de calidad. Los datos tienen un lugar central en la economía digital y en consecuencia su propia cadena de valor resulta especialmente relevante. 
  • Infraestructura tecnológica robusta: para apoyar la I+D y el despliegue de la IA. Esto incluye la potencia de cálculo y acceso a recursos informáticos de alto rendimiento para procesar grandes conjuntos de datos, conectividad fiable y de alta velocidad para la transferencia de datos y capacidad de almacenamiento en centros de datos seguros.

     

     

A partir de esas condiciones se erigen las tres etapas de la cadena de valor de la IA, que van desde un segmento de muy alta complejidad y un uso intensivo de las condiciones necesarias (desarrollo de tecnologías y modelos de base) hasta un segmento de baja complejidad y menor dependencia directa de las condiciones necesarias (integración de los desarrollos de IA a software de consumo final).

Una historia reciente de las estrategias de IA en Argentina

Desde que se publicaron los primeros planes de IA a nivel global Argentina tuvo tres gobiernos de diferentes partidos. Las tres administraciones tuvieron estrategias de IA diferentes, ignoraron o contradijeron las iniciativas de sus predecesores y no lograron avanzar en la implementación de sus propias políticas.

Cambiemos

Hizo un plan siguiendo ejemplos internacionales, pero sin una gobernanza clara ni financiamiento asignado. Además, el plan fue aprobado el último día de la gestión. 

El Frente de Todos

Decidió no retomar el plan de Cambiemos y recién a mitad de su mandato impulsó el diseño de una agencia y mecanismos de promoción que no llegó a poner en práctica. Una de las propuestas más importantes fue la creación del Centro Argentino Multidisciplinario de Inteligencia Artificial (CAMIA). Para este objetivo se realizó una aplicación exitosa a un préstamo del BID, que fue finalmente aprobada en junio del 2023 pero no llegó a ejecutarse, ya que unos meses después se produjo un nuevo cambio de gestión. 

La Libertad Avanza

No construyó sobre ninguno de los avances de las gestiones previas Discursivamente, la IA tiene mucho protagonismo en la agenda del gobierno y plantean convertir a Argentina en un hub global. La estrategia para ese objetivo tiene dos pilares: atraer inversiones para instalar centros de datos y promover un marco desregulado de la IA. Sin embargo,los anuncios realizados en ambas cuestiones no se han traducido por ahora en proyectos locales concretos. Al mismo tiempo el gobierno socava las capacidades de Argentina en I+D y en Recursos Humanos, y no presenta iniciativas sustantivas en relación al eje de datos para la IA.

Desde 2024 se presentaron en el Congreso de la Nación Argentina más de 25 proyectos de ley regulatorios de la IA. Muchos proponen una regulación general, mientras que otros regulan usos específicos. Estos enfoques diversos de encarar la regulación de la IA, y el hecho de que ninguno de los proyectos haya sido aprobado, constituyen un reflejo de la falta de consensos en Argentina para encarar este tema.

Nuestra propuesta

Argentina necesita estrategias y políticas para aprovechar las oportunidades en la cadena de valor de la IA. Sólo así, podrá avanzar hacia los eslabones en los que hay más valor y potencial impacto en términos de empleo, productividad y exportaciones. 

Si bien la instalación de centros de datos puede fortalecer la infraestructura digital del país, enfocarse únicamente en su promoción es resignarse a no competir en otros segmentos de la cadena de la IA, donde el talento local tiene mucho valor para aportar. Así como Argentina exporta reactores de investigación en vez de uranio, en IA el país no debería ser sólo proveedor de energía, agua y bajas regulaciones. 

Para insertarse en funcionalidades y desarrollos de IA más complejos y competitivos, hace falta contar con datos ordenados, digitalizados y de calidad, aumentar la formación de RRHH especializados e investigadores, aumentar los recursos destinados a investigación e invertir en equipamiento e infraestructura. Las capacidades del país en estos aspectos son insuficientes y, en algunos casos, se encuentran gravemente amenazadas.

Con el objetivo de ofrecer un espacio privilegiado para celebrar los debates necesarios vinculados a la IA y al lugar de la Argentina y la región en su cadena de valor, lanzamos la Red de la Diáspora Latinoamericana en IA

Hoy en día, miles de profesionales latinoamericanos protagonizan la innovación en IA desde las más destacadas universidades, empresas tecnológicas e instituciones políticas mundiales. Viven, estudian y producen conocimiento valioso en el exterior, pero tienen el deseo de contribuir al desarrollo sostenible e inclusivo en sus países, así como compartir agendas, saberes y redes de advocacy con los profesionales locales. De allí la necesidad de organizar una red de talentos latinoamericanos en IA que hoy viven fuera, pero quieren contribuir al desarrollo de la región.

Este escenario se plantea entre dos ritmos: el del debate público profundo y necesario, y el paso frenético de los cambios en el campo de la IA. Nuestra propuesta plantea una estrategia bimodal que combina acciones inmediatas con impacto tangible con un enfoque a largo plazo. 

  1. Propiciar debates necesarios sobre aspectos clave a fortalecer como la regulación para un uso adecuado, la reducción de sesgos y la protección del acceso a los datos y la privacidad.
  2. Implementar acciones concretas que impulsen la adopción de estas innovaciones en el sistema productivo y el sector público.

     

Si se implementan con visión y consistencia, estas acciones podrían permitir que el país ocupe un lugar competitivo en el desarrollo global y se posicione como un líder en la región.

Esta nota web se basa en la columna publicada publicada en la Revista Estado y Políticas Públicas (FLACSO, Nº 24, mayo–septiembre 2025), coescrita por Paula Luvini, Juan Gabriel JuaraJuan O’Farrell, Mariana Kunst y Daniel Yankelevich

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