Una asignatura pendiente: conectar el conocimiento con el sector productivo

La inversión en ciencia y tecnología es un motor fundamental para el desarrollo social y económico. Sin embargo, la transformación del conocimiento en innovación no ocurre en el vacío: requiere de políticas activas y diseños institucionales que funcionen como puentes entre los laboratorios y el mercado. Mientras que a nivel global la tendencia apunta a esquemas de cocreación, Argentina enfrenta un problema histórico: posee un sistema científico robusto pero con un bajo impacto en la matriz económica, evidenciado en la escasa inversión privada en I+D y un limitado nivel de patentamiento.

En este escenario nace una propuesta para el ámbito universitario: el proyecto Puentes Exactos, una iniciativa de colaboración entre Fundar y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (FCEN-UBA). Este proyecto busca diseñar e implementar el Polo Exactas, un espacio institucional pensado para conectar el conocimiento científico con los sectores productivos.

El diagnóstico: barreras en la vinculación tecnológica

A partir de relevamiento de datos y más de 30 entrevistas con líderes académicos y empresariales, el proyecto identificó los principales obstáculos que frenan la vinculación:

  • Déficit organizacional y comercial: existe una falta de estructuras profesionales dedicadas a la inteligencia comercial y a la detección temprana de la demanda en el mercado.

  • Predominio de instrumentos simples: la vinculación actual se concentra casi exclusivamente en la provisión de servicios tecnológicos básicos, desaprovechando el potencial de herramientas más complejas como los convenios de I+D colaborativa, el patentamiento o las empresas de base científica.

  • Rigidez en la estructura de incentivos: las normativas de carrera de los investigadores (muchas veces bajo la órbita de CONICET o en esquemas de doble dependencia) continúan priorizando las publicaciones académicas por sobre la transferencia tecnológica y la innovación.

Polo Exactas: diseñar una nueva institucionalidad

Frente a este diagnóstico, el Polo Exactas se presenta como una solución estratégica para jerarquizar la transferencia de conocimiento mediante un modelo de gobernanza ágil y moderno. Las recomendaciones clave para su funcionamiento e implementación incluyen:

  • Superar el sesgo ofertista: en lugar de salir a vender lo que la universidad ya produce, la estrategia propone escuchar activamente a la demanda del sector productivo para codiseñar soluciones a medida.

  • El rol de los brokers tecnológicos: incorporar profesionales que actúen como brokers tecnológicos e intérpretes entre el lenguaje de la ciencia y el de los negocios, con capacidades específicas en marketing, gestión comercial y propiedad intelectual.

  • Innovación en verticales estratégicas: organizar las capacidades científicas de la facultad en verticales de negocios alineadas con sectores clave para el desarrollo nacional (como biotecnología, software, inteligencia artificial, transiciones energéticas y minería).

  • Gobernanza participativa y autofinanciamiento: crear un Consejo Asesor de alta jerarquía que incluya a graduados insertos en el sector corporativo, y diseñar un esquema financiero donde los ingresos por servicios apalanquen la sustentabilidad del Polo a mediano plazo.

¿Cómo tender puentes?

Para transformar el crecimiento puntual de la transferencia en un impacto sostenido, la estrategia del Polo se organiza en tres ejes de acción directa:

  • Incentivar: generar estímulos claros para los investigadores y sensibilizar a la comunidad universitaria sobre el valor de la propiedad intelectual.

  • Conectar: organizar sesiones de innovación abierta por verticales y sondear de manera sistemática las necesidades de las empresas.

  • Apoyar: sistematizar la oferta tecnológica de los institutos y brindar asesoramiento legal y técnico a los equipos que deseen transferir sus desarrollos.


Hacer ciencia de punta y generar valor económico o social no son metas contradictorias, sino complementarias. El caso de Exactas demuestra que, aun en contextos adversos, existen caminos concretos para que el conocimiento científico se traduzca en soluciones reales para el sector productivo.

Publicaciones relacionadas